sábado, 16 de marzo de 2013

 Y te das cuenta en ese jodido instante, de que le quieres más que a tu vida.
Y te das cuenta porque sí, estas enfadada con él, le odias, y él no se da cuenta de lo que hace tú lo sabes, pero duele, y solo para desahogarte un poco, para encontrar algún piropo cutre te metes al chat, pero en cuanto un desconocido te habla, tus ojos se empañan de lágrimas y cierras de manera fugaz la ventana, porque sí, es hay donde te das cuenta de que estas enamorada de él, y te das cuenta que empezar una conversación con un desconocido sabiendo  sus intenciones traicionarle, o al menos eso sientes tú, porque sí, puedes que odies cuando se comporta como un crío de 10 años, o cuando antepone cosas a ti.
Pero ¿a quién pretendes mentir? Adoras su preciosa sonrisa que surge de su rostro cuando te ve ¿O acaso piensas decirme que no odias tu móvil cuando llega un whatsapp y no es suyo? No mientas pequeña, sabes que te pierdes en cada uno de sus besos, que sus palabras bonitas son las únicas que te embelesan, sí, son sus "te amo princesa" los únicos que te crees, y sus "buenos días princesa" los únicos de alegrarte una mañana.
No te mientas, es en su mirada en la única que deseas perderte cada día.
Y sé que ahora mismo te estas preguntando "¿Cómo he podido enfadarme con él?".
Pues te daré un consejo coge el puto móvil, deja el orgullo a un lado, mándale un mensaje y dile que le amas.

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