lunes, 20 de agosto de 2012

Hoy quiero hablarte de algo que conozco bien, de mi constante presión en el pecho, o mis ansias calmadas a base de un labio mordido. 
De esa sensación al pensar que si yo ahora mismo me fuera tu vida seguiría igual, que me echarías de menos un par de meses, de semanas, un par de días, de horas o un par de minutos, quien sabe...Esa sensación de necesitar a el mundo y que el mundo no te necesite. Esas ganas de tener a alguien que sólo con mirarme a mis horribles ojos me dé un abrazo y me diga que todo va a salir bien. Esa sensación de querer desacer el estúpido nudo de tu garganta y romper a llorar pero el jodido nudo que lleva ahí meses, por no decir años hoy tampoco quiere romperse. 
Y entonces pongo mi preciosa sonrisa de postín, que me ha costado años conseguir y finjo que no me pasa nada, y todos se lo creen, y oculto en chorradas problemas, me pongo mi armadura, y me burlo de la vida por no llorar.

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