jueves, 9 de junio de 2011

Tequiero Abuela!

Me niego a aceptar la muerte. Me niego, me niego y me niego rotundamente; porque no es posible que una persona que ha vivido tanto, tantos momentos, todo eso se acabe en un segundo, y que ya no la vuelvas a abrazar, a besar., y que deje de sentir, que no respire....
Y tienes esa extraña sensación de que algún día cualquiera, va a aparecer por la puerta como antes, le vas a dar dos besos, y todo sucederá como normalmente sucedía, pero piensas que ya nada volverá a ser como antes, y ya no volverás a oír su risa, y su manera de hablar...
No lo sé, yo no sé que me pasa pero no puedo admitir que ya no está y que no me va a dar dos besos, que no me va a llamar como me llamaba, y no volveré a escuchar su risa. Y lo único que me queda de esa persona, solo son unos simples recuerdos,y tan solo unos simples papeles que reflejan en imágenes su cara más feliz, con sus seres queridos.
Y que todo lo que ella a sentido, lo que a sonreído, no podrá volver a hacerlo más, porque está en una caja, en el cementerio.
Pero... ¿sabéis que os digo?, que me niego a hablar de ella en pasado, y estoy completamente segura de que siempre sonreiré cuando piense en ella, y en su dulce risa.

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